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¿Qué es la higiene ocupacional?

Publicado por Felipe Olivares en

Definición de higiene ocupacional

Cuando hablamos de higiene ocupacional, nos referimos a una rama clave dentro de la prevención de riesgos laborales. Esta disciplina se dedica a identificar, evaluar y controlar todos esos factores del entorno laboral que pueden afectar la salud, el bienestar o incluso la comodidad de quienes trabajan ahí. No se trata solo de evitar enfermedades o accidentes: la idea es crear espacios laborales donde las personas puedan desenvolverse de forma segura y saludable.

Los riesgos pueden venir de muchas partes: pueden ser agentes químicos, físicos o biológicos, y si no se gestionan como corresponde, pueden terminar siendo el origen de enfermedades profesionales o accidentes. Por eso, la higiene ocupacional se apoya en métodos científicos para analizar lo que está pasando en cada lugar de trabajo y, a partir de ahí, proponer soluciones para eliminar o al menos reducir esos riesgos a un nivel aceptable.

Contar con prácticas adecuadas. Cosas simples como disponer de toalla de papel, dispensadores de toallas de papel, papel higiénico o dispensadores de papel higiénico, ayudan a mantener la limpieza y la seguridad en cualquier ambiente laboral. Una buena higiene es la base para cuidar la salud de todos.

Además, la higiene ocupacional promueve la formación y la conciencia entre los trabajadores sobre los riesgos y la prevención, fomentando una cultura donde la seguridad y el autocuidado sean parte del día a día.

¿Cuál es la importancia de la higiene ocupacional?

La higiene ocupacional previene la aparición de enfermedades profesionales y ayuda a que los lugares de trabajo sean más seguros y saludables. Si se aplica bien, reduce la exposición de las personas a agentes dañinos, baja el ausentismo y, como resultado, mejora la productividad y el ánimo general en el equipo.

Esto se traduce en menos accidentes y menos enfermedades laborales, lo que es beneficioso tanto para las personas como para las empresas. Además, cumplir con las normativas y estándares internacionales no solo evita problemas legales, sino que también mejora la imagen de la organización.

La relevancia de la higiene ocupacional se nota en la reducción de costos por licencias médicas o tratamientos por enfermedades profesionales, y en una mejor convivencia laboral. Por ejemplo, en industrias donde se manejan sustancias peligrosas, aplicar controles de ingeniería, entregar equipos de protección personal y definir buenos procedimientos de limpieza puede marcar la diferencia entre un ambiente seguro y uno lleno de riesgos. Además, la higiene ocupacional impulsa la responsabilidad social empresarial y el cumplimiento de auditorías, que pueden ser determinantes para lograr certificaciones de calidad y seguridad.

Historia de la higiene ocupacional

La higiene ocupacional tiene raíces que se remontan a la Revolución Industrial, una época donde el crecimiento de las fábricas y la industria expuso a los trabajadores a riesgos completamente nuevos. En ese entonces, se empezaron a documentar los primeros casos de enfermedades profesionales causadas por la exposición a sustancias químicas, polvos y agentes físicos.


Con el tiempo, distintos países fueron sumando regulaciones para proteger a los trabajadores, y nacieron organismos internacionales como la OIT, encargados de establecer normas y recomendaciones en seguridad y salud laboral. Así, la higiene ocupacional ha ido evolucionando para enfrentar los desafíos de cada sector y adaptarse a los avances tecnológicos en los lugares de trabajo.


Hoy en día, la higiene ocupacional es reconocida como un pilar de la gestión de seguridad y salud laboral, siempre apuntando a la prevención de riesgos y a la creación de ambientes de trabajo más saludables.


Ramas básicas de la higiene ocupacional

La higiene ocupacional se divide en varias ramas, cada una enfocada en un tipo de riesgo particular:

Rama

Enfoque principal 

Higiene química

Prevención de exposición a sustancias peligrosas como vapores, gases o polvos

Higiene física

Control de riesgos como ruido, vibraciones, radiación, temperatura, iluminación

Higiene biológica

Identificación y control de bacterias, virus, hongos y parásitos


Cada una de estas ramas utiliza técnicas y estrategias propias para identificar, evaluar y controlar los riesgos. Por ejemplo, en la higiene biológica, es clave desinfectar bien las superficies y lavarse las manos con
jabón líquido para evitar la transmisión de enfermedades.

Además, hay subramas que no se pueden dejar de lado:

  • Higiene ergonómica: Busca adaptar el trabajo a las capacidades de cada persona.

  • Higiene psicosocial: Aborda temas como el estrés, la carga mental y la organización del trabajo.

Sectores como la salud, la industria alimentaria o los laboratorios requieren protocolos más estrictos en higiene biológica, con rutinas de limpieza, desinfección y uso de equipos de protección personal. En resumen, el trabajo en equipo entre higienistas, médicos del trabajo y prevencionistas es clave para que las estrategias de control sean realmente efectivas.

Métodos de evaluación del lugar de trabajo

Evaluar el lugar de trabajo es una parte esencial de la higiene ocupacional. Este proceso consiste en identificar, medir y analizar los riesgos presentes en el ambiente laboral, utilizando tanto métodos cualitativos como cuantitativos. Aquí se consideran la observación directa, el uso de instrumentos de medición y la revisión de registros de incidentes.

Principales métodos de evaluación

  • Monitoreo ambiental: Permite medir la concentración de agentes químicos, polvo o niveles de ruido.

  • Evaluaciones ergonómicas: Analizan cómo influyen las condiciones físicas y posturas de trabajo.

  • Evaluación biológica: Detecta si hay agentes infecciosos o tóxicos presentes en el personal.

La aplicación de estos métodos ayuda a definir controles y estrategias para proteger la salud de los trabajadores. En este sentido, la limpieza y el orden en los espacios, junto con tener disponibles toallas de papel, papel higiénico o jabón líquido, son medidas básicas pero súper efectivas para reducir el contacto con agentes dañinos.

¿Qué factores determinan las enfermedades profesionales?

Las enfermedades profesionales surgen por la combinación de varios factores presentes en el entorno laboral.

  • Agentes químicos: Solventes, metales pesados o polvos que pueden causar intoxicaciones o enfermedades crónicas.

  • Agentes físicos: Ruido excesivo, radiación, vibraciones o malas condiciones térmicas que afectan la salud general.

  • Agentes biológicos: Bacterias, virus u hongos que pueden provocar infecciones o enfermedades transmisibles.

  • Condiciones ergonómicas deficientes: Posturas incorrectas, movimientos repetitivos o manipulación de cargas que pueden terminar en lesiones musculares o trastornos musculoesqueléticos.

  • Factores organizativos: Jornadas laborales muy extensas, falta de pausas, estrés y ausencia de medidas preventivas.


La implementación adecuada de medidas de higiene ocupacional, el cumplimiento de la normativa vigente y la capacitación constante son las mejores herramientas para bajar la incidencia de estas enfermedades. Además, tener elementos como dispensadores de toallas de papel, papel higiénico y dispensadores de jabón en los lugares de trabajo facilita la adopción de buenas prácticas y ayuda harto en la prevención de riesgos.

Finalmente, mantener evaluaciones periódicas y registros actualizados es fundamental. Informes de vigilancia de la salud y análisis ambientales permiten anticipar problemas y actuar a tiempo. 

 

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