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¿Cómo limpiar los quemadores de la cocina?

Publicado por Sebastián Gabler en

Los quemadores de la cocina son una de las partes más utilizadas y, por ende, más susceptibles a la acumulación de grasa, residuos de comida y suciedad. Una limpieza adecuada no solo mejora la apariencia de la cocina, sino que también garantiza un funcionamiento eficiente y seguro. Aquí aprenderás cómo limpiar los quemadores de la cocina sin dañarlos.

Importancia de limpiar los quemadores de cocina a gas

Con el tiempo, la grasa, los residuos de comida y el polvo pueden acumularse en los orificios de los quemadores, afectando la distribución del gas y reduciendo la calidad de la llama. Un quemador sucio puede generar combustión incompleta, lo que no solo disminuye la potencia del fuego, sino que también puede producir monóxido de carbono, un gas peligroso para la salud. 

Mantenerlos limpios prolonga la vida útil de la cocina y evita obstrucciones que puedan derivar en reparaciones costosas. Algunas razones por las que es importante limpiar los quemadores incluyen:

  • Eficiencia energética: Un quemador limpio permite que la llama sea uniforme y fuerte, reduciendo el consumo de gas.

  • Mayor seguridad: Evita la acumulación de residuos inflamables que pueden provocar accidentes o incendios.

  • Durabilidad del equipo: La limpieza previene la corrosión y el desgaste prematuro de los quemadores.

  • Salud y bienestar: Se reduce la posibilidad de inhalar gases tóxicos producidos por una combustión deficiente.

  • Mejor experiencia de cocina: Una llama estable facilita la cocción y mejora el sabor de los alimentos.

Con vinagre y bicarbonato

Para comenzar, retira los quemadores y colócalos en un recipiente grande. Luego, vierte suficiente vinagre blanco para cubrirlos y deja actuar durante unos 15 minutos. El vinagre ayuda a descomponer la grasa y los residuos difíciles. 

Después, espolvorea bicarbonato de sodio sobre los quemadores y frótalos con un cepillo o una esponja para eliminar la suciedad incrustada. Si hay manchas persistentes, deja que la mezcla de vinagre y bicarbonato repose unos minutos más antes de frotar nuevamente. 

Luego, enjuaga con abundante agua y seca con toallas de papel para evitar la acumulación de humedad y prevenir la oxidación. Si es necesario, repite el proceso hasta que los quemadores queden completamente limpios.

Con agua oxigenada y bicarbonato

Retira los quemadores y colócalos en un recipiente. Espolvorea una cantidad generosa de bicarbonato de sodio sobre ellos y, luego, vierte lentamente agua oxigenada hasta formar una pasta espesa. Deja actuar la mezcla durante al menos 30 minutos para que los componentes descompongan la suciedad incrustada. 

Después, usa un cepillo de cerdas suaves o una esponja para frotar los quemadores, siempre verificando eliminar todos los residuos acumulados. Enjuágalos con abundante agua tibia y sécalos completamente antes de volver a colocarlos en la cocina. 

Este método no solo desinfecta, sino que también elimina malos olores sin necesidad de productos químicos agresivos. Además, el bicarbonato ayuda a desprender la grasa, mientras que el agua oxigenada actúa como un potente desinfectante y blanqueador natural. 

Para mantener los quemadores en buen estado, es recomendable repetir este proceso al menos una vez al mes. Con este sencillo procedimiento, tu cocina lucirá más limpia y segura.

Con amoníaco

Para hacerlo de manera segura, primero apaga la cocina y asegúrate de que los quemadores estén fríos antes de retirarlos. Luego, coloca cada quemador dentro de una bolsa plástica con cierre hermético y añade aproximadamente media taza de amoníaco. Cierra bien la bolsa y deja que el amoníaco actúe durante al menos 8 horas o toda la noche. 

El vapor generado dentro de la bolsa aflojará la suciedad adherida, facilitando su eliminación sin necesidad de frotar en exceso. Después del tiempo de reposo, abre la bolsa en un área ventilada y retira los quemadores con cuidado. Usa guantes y un cepillo de cerdas suaves o una esponja para limpiar cualquier residuo suelto. 

Luego, enjuaga los quemadores con abundante agua y sécalos completamente antes de volver a instalarlos en la cocina. Este método no solo deja los quemadores relucientes, sino que también minimiza el esfuerzo de limpieza. 

Es importante manipular el amoníaco con precaución, evitando inhalaciones directas y asegurando una ventilación adecuada durante su uso. 

Con productos especializados

Existen desengrasantes industriales y limpiadores específicos para estufas que facilitan esta tarea sin necesidad de frotar en exceso. Para comenzar, retira los quemadores y colócalos sobre una superficie protegida. Rocía un limpiador especializado en desengrasar metales o remover residuos de combustión, asegurándote de cubrir toda la superficie. 

Deja actuar el producto durante el tiempo recomendado en las instrucciones, generalmente entre 10 y 20 minutos, para que los ingredientes activos descompongan la suciedad incrustada. Luego, usa un cepillo de cerdas suaves o una esponja no abrasiva para frotar suavemente los quemadores y eliminar cualquier residuo persistente. 

Enjuágalos con abundante agua para retirar completamente el producto y sécalos bien antes de reinstalarlos en la cocina. Estos productos suelen contener componentes que protegen el metal y previenen la acumulación futura de grasa, prolongando la vida útil de los quemadores. 

¿Cómo prevenir que la suciedad se acumule en la cocina?

Un hábito esencial es limpiar inmediatamente cualquier derrame de alimentos o líquidos, evitando que se sequen y se adhieran a las superficies. Usar jabón desengrasante con una toalla de papel, esponja o paño húmedo después de cada uso de la cocina para eliminar residuos de grasa y evitar que se acumulen con el tiempo. 

Es recomendable limpiar los quemadores, la estufa y la campana extractora al menos una vez por semana con agua caliente y jabón, ya que estas áreas tienden a acumular grasa con mayor rapidez. 

Para las encimeras y superficies de trabajo, una solución de agua con jabón neutro es ideal para eliminar restos de comida y bacterias sin dañar los materiales. También es importante lavar los utensilios y platos inmediatamente después de usarlos, en lugar de dejarlos acumulados en el fregadero. 

¿Cómo elegir unos buenos quemadores de gas?

Un quemador de calidad no solo mejora el rendimiento del gas, sino que también influye en el tiempo de cocción, el consumo energético y la facilidad de limpieza. Para tomar la mejor decisión, es importante considerar ciertos factores clave:

  • Material de fabricación: Opta por quemadores de hierro fundido o latón, ya que son más resistentes al calor y a la corrosión, prolongando su vida útil.

  • Tamaño y diseño: Elige quemadores de distintos tamaños para adaptarse a diferentes tipos de ollas y sartenes, asegurando una distribución uniforme del calor.

  • Eficiencia energética: Busca modelos que optimicen el consumo de gas y proporcionen una llama estable y potente. Algunos quemadores cuentan con tecnología de ahorro de gas.

  • Facilidad de limpieza: Los quemadores desmontables con superficies esmaltadas o de acero inoxidable facilitan la limpieza y evitan la acumulación de grasa y residuos.

  • Compatibilidad con la cocina: Verifica que los quemadores sean compatibles con tu estufa y el tipo de gas que usas (gas natural o gas LP).

  • Seguridad: Algunos modelos incluyen sistemas de apagado automático o sensores de seguridad para evitar fugas de gas.

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